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Nro. 6: Calzarse El Sombrero Del “diseñador”

nro. 6: Calzarse el sombrero del “diseñador”

Por Guillermo Barreto y Daniel Mattiuzzi
Imágenes de Chema Madoz

En su famoso libro La V Disciplina, Peter Senge explica lo que él considera como uno de los 3 roles clave del liderazgo, con un relato en primera persona: “Cuando doy conferencias y tengo en el auditorio a CEOs o líderes les pregunto: Si su compañía fuese un barco, ¿cuál sería su rol o función? la respuesta es siempre la misma: “Soy el Capitán”.

A lo que Senge retruca: “Si tu rol es el de Capitán, ¿quién es el DISEÑADOR de tu barco? Porque por mejor capitán que seas, no vas a poder hacer con el barco algo muy diferente a lo que dispuso el diseñador”.


¿Qué significa hoy ponerse el sombrero de Diseñador?

El desafío será diferente según cuánto del negocio pudiste mantener durante la crisis y cuándo se prevé que puedas regresar a la actividad, y puede representar 2 dimensiones del diseño:

  • Diseñar el retorno a la actividad. Cómo adecuar en negocio a los escenarios posibles para el momento de regresar a la actividad (ojalá podamos llamar a esto: el corto plazo)
  • Diseñar la compañía sustentable para el mediano y largo plazo. Cómo rediseñar cultura para abordar el futuro y ser más resiliente.

El diseño del negocio debe tener en el centro la consideración de quien es el cliente y cuál es el valor genuino que se le desea aportar, para construir un ecosistema que integre creencias, herramientas, recursos, procesos, y personas para hacer concreta y sustentable esa prometa de valor.

Veamos un ejemplo concreto del sombrero de diseñador en la emergencia. Con el aislamiento se modificó uno de los ingredientes de la receta con la que funcionamos hasta ahora: nuestra presencia física en el lugar de trabajo. Y rápidamente descubrimos que el teletrabajo era posible, pero que requería de nuevas herramientas, nuevos acuerdos de trabajo, nuevos modos de liderazgo, nuevas capacidades personales, nuevos modos de cultivar pertenencia, incluso recompensas diferentes y, seguramente, nuevos paradigmas (podríamos seguir enunciando variables un rato largo).

¿Qué hacer entonces?

Hoy el desafío es el diseño de la operación del día después y nos implica volver a elegir como articular todos los ingredientes la crear un sistema articulado que se ajuste a los nuevos escenarios por venir y tenga la resiliencia suficiente para dar continuidad al negocio.

Si bien es responsabilidad indelegable de los líderes, el rol de diseñador no puede ser un ejercicio en solitario. La magnitud de desafío nos obliga a involucrar a otros, dialogar, indagar expectativas y posibilidades y hacer del ejercicio de diseño una práctica sostenida (mejora continua) y de cada producto de esa práctica un activo compartido que mueva genuinamente al compromiso.

El desafío para los conductores es estimular la lectura y discusión sobre lo que nos espera por delante y orientar la adaptación de sus organizaciones fijando prioridades claras para la respuesta con foco en el valor para el cliente, y habilitando a otros para descubrir e implementar soluciones que sirvan a esas prioridades.

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